Pues sí. Me ha entrado un virus. Y no en el ordenador, que es de lo que se lleva, sino que me ha entrado un virus en el cuerpo. Uno de estos virus de verano que te tiene al revés.

Total, todo el mundo con interesantísimos virus de ordenadores, y yo aquí, trabajando desde la cama a la espera de tiempos mejores.

¡Qué fastidio!